Los campesinos de las cuencas del Monzón y Huallaga, ubicadas en la selva central de Perú, iniciarán mañana una huelga indefinida para frenar la erradicación de los cultivos de hoja de coca, insumo de la cocaína, que ha emprendido el gobierno de Alan García. El viernes pasado, una banda de narcotraficantes mató a una persona y dejó heridos a siete policías que participaban en la erradicación de cultivos ilícitos de hoja de coca, en la localidad selvática de Churuyacu. El portal Inforegión señaló que la banda de narcotraficantes tenía armas largas y atacó desde los cuatro puntos cardinales al grupo de 176 personas que realizaba la erradicación de la hoja de coca. El analista Hugo Cabieses dijo a Efe que el paro de mañana lo realiza el sector "más radical" de los cocaleros que dirige el alcalde del valle El Monzón, Iburcio Morales", y que su lema entre sus seguidores es "Coca o muerte, venceremos".
"El paro tendrá éxito porque agitar la bandera contra el gobierno es muy rentable en la zona, y oponerse a ellos puede generar una respuesta violenta", señaló el economista. Para Cabieses, "no debe meterse a los cocaleros en un mismo saco porque hay los que buscan dialogar con el gobierno como las parlamentarias Nancy Obregón y Elsa Malpartida".
Además, le "preocupa" que el sector más radical dirija la huelga, que ha anunciado bloqueos de las carreteras que unen los departamentos de Huánuco, San Martín, Pucallpa y Ucayali y que provocarán desabastecimientos que afectarán a Lima e Iquitos. "Si la respuesta del gobierno es únicamente por la vía de la violencia, la zona se transformará en un polvorín, y causará que los pobladores se plieguen a la protesta causando un efecto bola de nieve", alertó Cabieses.
Según indicó hoy a Efe, el dirigente de Santa Rosa de Yanaccanca, Noel Bermedo, la huelga incluirá medidas como bloquear la carretera marginal Fernando Belaunde, que atraviesa la selva desde los departamentos de Huánuco, San Martín y Loreto y pedir ayuda económica para dejar el cultivo de hoja de coca. Esta zona vive una constante violencia porque además de ser proveedora de la hoja de coca es donde actúa "Artemio", quien rechaza el cese de actividades de la banda maoísta Sendero Luminoso decretado por su líder, Abimael Guzmán, tras su captura junto a una decena de sus lugartenientes el 12 de septiembre de 1992.
Según cifras oficiales, cerca de 60.000 familias peruanas producen hoja de coca, base de la cocaína, en catorce valles agrícolas repartidos en el centro y sur de Perú, con un pago mínimo de parte de los narcotraficantes. Perú es, después de Colombia, el segundo productor mundial de hoja de coca y cocaína en el mundo, según el Informe Mundial de las Drogas 2006 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

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